DE ALMACÉN A VIVIENDA

Un atractivo apartamento con una luz natural impresionante, un bien preciado en todas las viviendas

Unos espacios resueltos con maestría, zonas muy definidas, muy estructuradas, dentro de un gran espacio, en el que su primer cometido fue un almacén. Los colores elegidos son perfectos para un lugar con ventanales que ocupan paredes enteras. Ocres, dorados, negros, azules, pequeños toques en blancos y amarillos.

Colores perfectos si disponemos de miles de rayos de luz natural

En la zona del salón un punto focal importante, el sofá en azul potente no pasa desapercibido. Me quedo con el contraste del techo industrial blanqueado y la calidez de la pared en ladrillo cara visto. Con los sillones en negro y dorados dando protagonismo a la alfombra geométrica a sus pies.

Se ha seguido un patrón de rayas, líneas rectas, rombos, cuadrados. Consiguiendo una unidad en el conjunto, suavizada con los pufs azules y dorados con forma redonda junto con las mesitas auxiliares y las lámparas. Le dan ese descanso a la vista tan necesario entre tanta línea recta.

La cocina definida como un gran bloque y situada contra una pared, se funde entre el mobiliario quedando perfectamente integrada. Me gusta porque es como decir estoy aquí, soy necesaria, pero no molesto, quedo perfecta.

Un gran diseño para unos espacios continuos

Luz y colores potentes una combinación genial

Carmen Alonso

Vía

 

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