FABRICAS DE SUEÑOS

 

Nuestro dormitorio es nuestro espacio privado

¿Cuántas horas pasamos en él? Encontremos esa decoración perfecta que nos invite a descansar, a relajarnos, porque merecerlo nos lo merecemos. Consigamos una atmosfera envolvente y serena. Porque dormir no es lo mismo que descansar, creemos un espacio para el descanso.

Demos paso al rey, el cabecero

Es lo primero que vemos al entrar, elige, uno que destaque. Una pieza forrada con capitoné, unas puertas antiguas recicladas, empapela la pared, fórrala con madera cálida y confortable. Quizás un cabecero de mimbre o unos grandes cojines.

Viste tu cama para seducir

Tejidos confortables en tonos suaves, alterna varias capas, el edredón, la colcha, un plaid a los pies de la cama. Quedará mullida y te invitará a acostarte en ella. Unos grandes cojines para recostarte a leer, uno alargado delante, o un par más pequeñitos. Con estos bastara. Lista para acurrucarte, no necesitas más. Decídete por una cama gustosa, olvida las camas rígidas y perfectas deja caer a los pies una mantita de lana gordita y apetecible, dale movimiento.

Texturas

Apuesta por los tejidos naturales, el algodón es perfecto para la ropa de cama por su tacto agradable y es muy fácil de mantener. El lino para las cortinas tiene una buena caída. Y para las sabanas son ideales porque son transpirables y absorben el calor. Terciopelos para tapizar el cabecero, elige texturas gorditas que arropen.

El magnetismo de un espejo

Grande para verte entera, pequeño para maquillarte. Imprescindible en tu dormitorio, pero siempre colocado paralelo a la cama, no enfrente de ella.

Pisa en caliente

Alfombras de lana, con el pelo corto o largo, de yute. Todas son bienvenidas en nuestro dormitorio. Son un aporte extra de calidez para el invierno, pero en verano retíralas para dar paso al frescor.

ELIGE EL ESTILO QUE MÁS TE GUSTE Y A POR EL

Alma tropical

Introduce un trocito de naturaleza pintando una de las paredes en tonos verdes naturales. Si te atreves empapélala con un estampado en motivos vegetales.  Enmarca hojas, rescata maderos de derivas. Elementos naturales como un pequeño sillón de ratán, un cabecero de mimbre, una alfombra de yute. Compra tiestos de barro y coloca plantas de hoja verde. Agrupa tres en un rincón con distintas alturas.

Espíritu bohemio

Cuelga un atrapa sueños, un macarme, una corona decorativa con flores. Llena tu espacio de color, los que más te influyan, sin miedo. Atrévete a mezclar colores y estampados siempre que compartan un mismo tono entre todos ellos combinaran perfecto. El estilo boho no se concibe sin cojines, sobre la cama, en el suelo, en una butaca.

Viva el romanticismo

Porque no pasa de moda, porque siempre es bienvenido. Colores en tonos empolvados, ropa de cama en blancos, crudos, pequeños estampados florales. Unos cojines con el borde rematado con puntillas. Enmarca laminas delicadas con motivos de botánica, pájaros, mariposas.

Un cálido vintage

Piezas con historia como una mesilla heredada, un antiguo reloj comprado en un mercadillo. Recicla un mueble al estilo vintage píntalo en un tono suave y hazle unos desgastes, elige uno pequeño como una silla, una cómoda. Las imperfecciones tienen vida. Un cabecero de forja en blanco sumara luz al espacio. Un espejo sol dorado, una lámpara de lágrimas.

Hay muchos más estilos donde elegir el coastal con espíritu a mar, de inspiración nórdica, con estética colonial, oriental, rústico, minimalista.

 ¡Elige y comienza a decorar!

Carmen Alonso

 

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