EL PLACER DE DESAYUNAR BONITO

 

Porque los domingos son para grandes desayunos. Es el día especial, el día para relajarse, para tomarse un tiempo para uno mismo. Para disfrutar en familia, para reír y para compartir todo lo que no pudimos en el día a día. Porque se nos pasa el tiempo entre trabajo, reuniones, compras y nos olvidamos de dedicarnos un pequeño tiempo para nosotros.

Este domingo desplegué mis dotes culinarias en desayunos nutritivos, y calóricos muy calóricos. Eso sí, bonitos los que más. Y es curioso, pero hasta una simple tostada sabe mejor con una mesa atractiva. No cuesta nada tomarse un respiro, un alto en el camino. Olvidarse el móvil en un rincón y dejarse llevar sin límite de tiempo.

Disfrutar de una reunión familiar es uno de los mayores placeres de la vida. Eso sí siempre con una mesa atractiva, bella que nos invite a disfrutar también con la mirada. Creo que repetiremos la experiencia en un próximo domingo de relax en el que compartir desayuno y risas.

 

Carmen Alonso

 

 

 

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on Pinterest

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciocho − nueve =