10 CONSEJOS PARA CURAR UNA CASA ENFERMA

 

Pensemos que nuestra casa es un organismo vivo, debemos de nutrirlo y cuidarlo para elevar sus defensas y generar bienestar saludable a nuestro alrededor

Los hogares se contagian de malas vibraciones les transmitimos nuestro estado de ánimo, nuestros pensamientos, nuestros niveles de fatiga y de stress. Debemos de sacar de nuestra casa toda esa negatividad que atrae más negatividad. Pasamos muchas horas en ella, hagamos un lugar tranquilo y seguro en donde podamos crear y descansar. Sanemos nuestros hogares para convertirlos en positivos y que nos inyecten energía y ondas positivas. Espacios donde sentirnos bien y que nos predispongan a tomar buenas decisiones. Es crucial para nuestra salud mental y espiritual y porque no también física.

Ley del Desapego

Si tu casa está sucia, abarrotada de objetos practica la Ley del Desapego, dona todo aquello que hace mucho tiempo ya no usas. Será de utilidad para otros y con esta sencilla acción te sentirás bien contigo misma.

Orden en tu casa orden en tu vida

Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar. Si ya sé que llevar la ropa que te acabas de quitar hasta el cesto de la ropa sucia es prácticamente inviable para ti. Sencillo coloca un cesto en tu dormitorio, ¿fácil verdad?

Deja que tu hogar respire

Abre las ventanas y deja entrar aire nuevo que circule. Ventila todos los días, cinco minutos bastaran para que el aire denso que se concentra en tus espacios te diga adiós.

Huelo a limpio

Y a vainilla si te gustan las fragancias dulces, a lavanda si quieres evocar los prados franceses. Seguro que tienes un perfume especial, que te gusta más que otro. Piénsalo y personaliza tu hogar con él. Has que sea tu sello de bienvenida para tus invitados. Veras que si algún día te olvidas de colocarlo en cuanto entren preguntarán por ese suave perfume que les recibió el último día que te visitaron. Los inciensos, los aceites esenciales son perfectos para ambientar. Los olores agradables mejoraran tu estado de ánimo. Eso si escógelos sin químicos.

Fuera emociones tristes  

Tenemos recuerdos que nos dan melancolía, nos ponen tristones. Guárdalos en el cajón, quizás en otra época los puedas sacar. Necesitas tiempo dátelo. Conserva tus recuerdos positivos, los que te sacan una sonrisa con solo mirarlos de reojo.

Inunda tu casa de luz

Lo se me repito mucho con el tema velas. Juro que no es obsesión, pero sirven para tantas cosas, dan sensación de calidez, de hogar. Prende unas velas, coloca pequeños puntos de luz con lámparas por las estancias. La luz nos recarga de energía, tu casa necesita luz para respirar vida.

Redecora

Reorganiza tus muebles, quédate solo con los que tienen utilidad. No coloques en una misma pared varios muebles. Descongestiona tu casa. Pinta las paredes, escoge colores que te gusten, pero siempre pensando en tonos fríos para los dormitorios y más enérgicos para las zonas con más movimientos.

El verde es positivo

Coloca unas plantas de hoja verde redonda, suavizan el ambiente. Dan frescura y un toque de naturaleza siempre aporta energía.

Te mereces tu propio espacio solo para ti

Crea un lugar para relajarte, tu propio espacio privado, para leer, para pintar, escuchar música. Seguro que mientras regresas a casa piensas en él, en acomodarte y disfrutar.

Levántate media hora antes

Recoge la cocina, haz la cama. Si tus cosas están en orden tu cabeza también lo está.

Crea nuevos espacios para lo bueno que está por venir

Nuestra casa es el reflejo de nosotros mismos, nuestra carta de presentación

No convirtamos nuestros hogares que deberían de ser positivos en cárceles en donde nos sintamos encerrados y limitados

Has sitio a nuevos proyectos a nuevas ilusiones a sueños que debemos de cumplir dejémosles entrar en nuestro hogar sano

Carmen Alonso

vía
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