QUERIA SER VERDE Y VINTAGE

 

Rondaba por mi casa una estrella de esas troqueladas de las que llevan dentro una tira de lucecitas y sirve como adorno navideño.

Se me olvido guardarla en la caja, que todas las Navidades sale y vuelve a entrar en el altillo del armario. Las luces se  rompieron y no sabía qué hacer con ella.

Todo el año la pobrecita dando vueltas de un cajón a una repisa De un mueble a otro

No encontraba su lugar

Hasta que la semana pasada tuve una idea  y me puse a ello.

Es de cartulina un poquito rígida pero necesitaba más cuerpo. La cubrí con trocitos de papel rasgados y una mezcla de cola blanca y agua.

Cuando tuvo su cuerpo bien durito, la volví a cubrir con masilla. Una buena lijada, pero sin apurar mucho, que quede como rugosa.

Mezcla de acrílicos verde esmeralda y blanco cuatro capas necesito no se conformó con un par, no.

 

 

Y como ella quería ser una estrella vintage  una cápita de betún de Judea, dándole con una muñequilla por todo su cuerpo ya gordito y duro.

Saque mi caja de cintas y se la coloque bien larga para poder colgarla en cualquier lugar.

Y así quedo, lista para lucirse en cualquier rincón

 

 

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on Pinterest

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cinco + 18 =